En infraestructuras como el metro, el comportamiento de una solera no admite errores.
No hablamos solo de resistencia, sino de durabilidad, continuidad del servicio y seguridad. Porque cualquier fallo puede traducirse en incidencias operativas y costes elevados.
El reto: cargas dinámicas y retracción
En la Línea 9 del metro de Barcelona, una de las infraestructuras más exigentes a nivel urbano, la solera debía soportar:
- Tránsito continuo de trenes
- Cargas dinámicas repetidas
- Riesgo de fisuración por retracción del hormigón
En este contexto, una fisura no es un defecto menor.
Puede comprometer el funcionamiento del sistema.
La solución: refuerzo con macrofibra estructural
Para garantizar el rendimiento de la solera, se optó por la incorporación de:
- 4 kg/m³ de macrofibra sintética BarChip BC48
Esta solución permite reforzar el hormigón desde su interior, mejorando su comportamiento frente a tensiones y controlando la fisuración.
Objetivo técnico
- Evitar fisuras por contracción
- Aumentar la resistencia del conjunto
- Garantizar estabilidad bajo cargas dinámicas
- Reducir mantenimiento futuro
Resultado: comportamiento estable a largo plazo
La incorporación de macrofibra permite que la solera trabaje de forma más homogénea, reduciendo puntos débiles y mejorando su durabilidad.
En infraestructuras como el metro, esto se traduce en algo clave:
👉 menos incidencias
👉 mayor vida útil
👉 continuidad operativa
Exigencia
En entornos de alta exigencia, no se trata de reparar cuando aparece el problema: Se trata de evitar que ocurra
El uso de macrofibra estructural permite controlar la fisuración desde el origen y garantizar el rendimiento de la solera en condiciones reales de uso.
En Dom & Asociados trabajamos con soluciones diseñadas para responder en obra… y seguir funcionando con el paso del tiempo.


