En la mayoría de proyectos de hormigón reforzado con fibras, la incorporación de los componentes se realiza en la planta de hormigón. Allí, el tiempo de transporte hasta la obra permite que la mezcla alcance una homogeneización adecuada antes de su puesta en servicio.
Sin embargo, no todas las obras presentan las mismas condiciones.
Existen proyectos en los que, por motivos logísticos o de suministro, la dosificación debe realizarse directamente en la hormigonera una vez llegada a la obra. En estos casos, seguir un procedimiento preciso resulta fundamental para garantizar el comportamiento final del hormigón.
Un proyecto de 500 m² con dosificación en obra
En esta actuación, correspondiente a una solera de aproximadamente 500 m², se ha utilizado una solución compuesta por:
- 1,5 kg/m³ de microfibra de vidrio FIBRATEC AR V12
- 6 kg/m³ de compensador de retracción FIBRATEC CR
El objetivo es controlar eficazmente la retracción del hormigón y mejorar su comportamiento desde las primeras fases de endurecimiento.
El proceso marca la diferencia
Cuando la incorporación de los productos se realiza directamente en la obra, respetar los tiempos de mezclado es tan importante como elegir los materiales adecuados.
En muchas ocasiones, la presión por reducir tiempos puede provocar mezclas insuficientes que afectan al rendimiento del sistema.
Por ello, el procedimiento recomendado es muy claro:
- Incorporar primero el compensador de retracción FIBRATEC CR, de forma progresiva, aproximadamente un saco por minuto, manteniendo la hormigonera a máxima velocidad.
- Añadir posteriormente la microfibra FIBRATEC AR V12, evitando incorporarla toda de una sola vez.
- Mantener la hormigonera a máxima revolución durante seis minutos, asegurando una homogeneización completa de todos los componentes.
- Finalizado el mezclado, reducir la velocidad y proceder al bombeo y colocación del hormigón.
Seguir estas indicaciones garantiza que tanto la fibra como el compensador de retracción trabajen correctamente dentro de la mezcla.
El resultado
Aplicando correctamente el procedimiento se obtiene un hormigón:
- Con una mezcla homogénea y fluida.
- Perfectamente bombeable.
- Con una distribución uniforme de la microfibra.
- Preparado para controlar la retracción y minimizar el riesgo de fisuración.
En definitiva, una solución técnica que demuestra que la dosificación en obra es perfectamente viable siempre que se respeten las especificaciones de aplicación.
Asesoramiento técnico para cada proyecto
En Dom & Asociados no solo suministramos materiales de altas prestaciones. También acompañamos a nuestros clientes con asesoramiento técnico para garantizar que cada solución alcance el rendimiento esperado.
Además, ponemos a disposición de ingenierías y constructoras cálculos estructurales según TR34 y Westergaard, adaptados a las necesidades de cada proyecto.
Porque un buen resultado depende tanto de los materiales como de su correcta aplicación.
¿Necesitas calcular o definir la mejor solución para tu próxima solera? Contacta con nuestro equipo y te ayudaremos a optimizar el diseño y la ejecución de tu proyecto.


