
El hormigón reforzado con fibra (Fibre Reinforced Concrete, FRC) ha dejado de ser una solución de nicho. Hoy es una estrategia probada para mejorar la durabilidad, el control de grietas y la eficiencia constructiva. Desde túneles hasta pavimentos comerciales, el FRC ofrece ventajas que el hormigón tradicional con malla de acero no puede igualar.
¿Qué es el hormigón reforzado con fibra (FRC)?
El FRC es un material compuesto formado por hormigón y fibras, que pueden ser sintéticas, de acero, de vidrio, basalto o naturales. Estas fibras se incorporan uniformemente en la mezcla para:
- Mejorar la resistencia post-grieta (toughness)
- Controlar la aparición de microgrietas
- Sustituir o complementar el refuerzo tradicional en ciertas aplicaciones
Cómo funciona el FRC:
Cuando el hormigón se endurece, las fibras crean una red tridimensional que distribuye cargas y restringe la propagación de grietas. A diferencia del hormigón armado tradicional, donde el acero solo refuerza ciertas zonas, las fibras refuerzan todo el elemento de manera uniforme, retrasando o incluso previniendo que las microgrietas se conviertan en grietas mayores.
Ventajas frente al refuerzo tradicional de acero:
- Mayor resistencia post-grieta: El hormigón conserva su integridad incluso después de que se forman pequeñas grietas.
- Mejor control de grietas: Las fibras actúan desde el momento en que aparece la microgrieta.
- Libre de corrosión: Algunas fibras sintéticas, como BarChip, no se oxidan, lo que mejora la durabilidad.
- Reducción de costes: Se elimina el tiempo y mano de obra asociados a la instalación de malla de acero.
- Menor huella de carbono: Dependiendo de la aplicación, puede reducir las emisiones de CO₂ hasta un 80%.
- Versatilidad: Se adapta a formas irregulares y superficies complejas sin comprometer el rendimiento.

Tipos de fibras utilizadas en FRC:
- Fibras sintéticas:
- Microfibras: muy finas, controlan grietas por contracción plástica y explosión térmica.
- Macrofibras: aportan resistencia post-grieta y pueden sustituir refuerzo estructural en muchas aplicaciones.
- Fibras de acero: alta resistencia, usadas para control de grietas y refuerzo estructural, aunque son susceptibles a la corrosión.
- Fibras de vidrio: resistentes y ligeras, ideales para elementos arquitectónicos y decorativos.
- Fibras de basalto: alta resistencia y durabilidad, aunque más costosas.
- Fibras naturales: como bambú o coco, históricamente usadas, pero no aportan resistencia estructural significativa.
Aplicaciones del hormigón reforzado con fibra:
El FRC se utiliza en casi todos los sectores de la construcción: túneles, elementos prefabricados, pavimentos comerciales e industriales, vías férreas, estabilización de taludes y más. En los últimos 30 años, BarChip ha reforzado millones de m² de hormigón en túneles, carreteras y elementos prefabricados a nivel global.

El hormigón reforzado con fibra no es solo una innovación; es una solución eficiente, económica y durable que mejora la calidad de la construcción y amplía las posibilidades de diseño y ejecución.


