En proyectos de gran escala, hay decisiones que parecen puramente técnicas… pero en realidad son estratégicas.
Especialmente cuando trabajamos con hormigones de alta resistencia como el H40, donde la retracción puede convertirse en un riesgo real si no se controla correctamente.
Porque aquí no hablamos solo de ejecución.
Hablamos de seguridad, durabilidad y costes a largo plazo.
En este proyecto —la Fira— se abordaron dos actuaciones diferenciadas, cada una con un reto específico y una solución técnica adaptada.
El punto crítico: la retracción y las juntas
En cualquier elemento de hormigón, pero especialmente en soleras y forjados de gran superficie, la retracción es uno de los factores más críticos.
Si no se controla correctamente, las consecuencias aparecen con el tiempo:
- Fisuras no controladas
- Aperturas en juntas
- Pérdida de durabilidad
- Costes de mantenimiento y reparación
Y aquí está la clave:
👉 lo que no se resuelve en fase de obra… se paga durante años
Actuación 1: Forjado superior (17.000 m²) – Control de retracción en H40
La parte más crítica del proyecto fue el forjado superior de aproximadamente 17.000 m², ejecutado con hormigón H40.
En este caso, el principal riesgo era claro:
la elevada retracción de un hormigón de alta resistencia podía provocar fisuración, comprometiendo no solo el acabado, sino la seguridad estructural.
El objetivo fue desde el inicio:
👉 evitar cualquier tipo de retracción no controlada
👉 garantizar la estabilidad del conjunto a largo plazo
Solución aplicada
Se optó por una solución combinada basada en:
- Fibra de vidrio V12 → dosificación de 1,5 kg/m³
- Compensador de retracción FibraTech CR (DOM FibraTech) → 8 kg/m³
Esta combinación permitió actuar directamente sobre el comportamiento del hormigón, reduciendo los efectos de la retracción y mejorando su estabilidad.
Resultado
- Control eficaz de la retracción en un H40 de alta exigencia
- Ausencia de fisuración relevante
- Mayor seguridad estructural
- Comportamiento estable en el tiempo
En un elemento de estas características, evitar la fisuración no es solo una mejora técnica:
es evitar un problema estructural y económico de gran impacto.
Actuación 2: Solera de almacén – Optimización con macrofibra estructural
En paralelo, se ejecutó la solera de la zona de almacén, donde el enfoque fue diferente: optimizar ejecución, comportamiento y acabado.
Solución aplicada
Se incorporó macrofibra sintética estructural de poliolefina tipo BarChip MQ58, con una dosificación de 3,5 kg/m³.
Ventajas clave
- Control de la retracción sin necesidad de mallazo
- Integración total en el hormigón
- Eliminación de puntas en superficie
- Simplificación del proceso constructivo
Resultado
- Juntas estables y sin patologías
- Ausencia de fisuras
- Superficie limpia, sin fibras visibles
- Acabado pulido de alta calidad
Durante el fratasado, las fibras quedan completamente integradas, y en el pulido final —incluso con sistemas exigentes— el resultado es una superficie continua y sin imperfecciones.
La clave: decidir hoy para no pagar mañana
Este proyecto refleja algo fundamental en construcción:
Una solera o un forjado que no fisura:
- no requiere reparaciones
- no genera costes imprevistos
- no afecta a la operativa del espacio
- mantiene su rendimiento durante años
Y cuando se compara el coste de estas soluciones en fase de ejecución con el coste de reparar patologías…
👉 la rentabilidad es clara
👉 la decisión es técnica, pero también económica.
El control de la retracción y el correcto tratamiento de juntas no son un detalle más.
Son una decisión estratégica que impacta directamente en la seguridad, la durabilidad y la rentabilidad del proyecto.
En Dom & Asociados, a través de soluciones como DOM FibraTech, trabajamos para que cada proyecto no solo funcione en el momento de la ejecución, sino que siga funcionando correctamente con el paso del tiempo.
Porque en construcción, lo importante no es solo hacerlo bien hoy.
Es que dentro de años… todo siga igual de bien.


